miércoles, noviembre 11, 2009

(Los fuegos artificiales de Chávez)

INVENTOS

El invento más estúpido del hombre es la guerra. Y sólo hay algo más peligroso que una guerra: sus fantasmas… los mismos que llevan vientos de miedo fronteras adentro cuando se escuchan labios afuera. Suele suceder que quienes invitan al combate no abandonan nunca su escritorio y tampoco el púlpito desde el que pregonan la fe en las batallas. Nada más absurdo que pensar en este (y en cualquier momento) en un asunto que los diarios titulen mañana como “Venezuela vs Colombia” y que no sea la reseña de lo sucedido sobre una cancha deportiva. Bombardeo de diatribas alimenta llamas que no calientan ningún hogar. Nada tan conveniente para un mandatario con problemas internos reflejados en las encuestas en las que baja su popularidad (y creen más en ellas que en los índices de crecimiento y desarrollo). Recuerdan en el sur aquella cosecha de mal vino bebido en Malvinas en mil nueve ochenta y dos. En los días de conflicto interior resulta sospechosamente conveniente buscar un enemigo que no se arrope con la misma bandera, aunque los colores sean tan los mismos.

Los hay quienes llevan tormentas en los bolsillos y sólo esperan el primer verano para dejar ver sus peores lluvias. Amenazan el clima de un hemisferio llevando consigo una suerte de calentamiento global portátil.

No hay escudos distintos a la diplomacia para los ataques de saliva, con municiones recargables, del vecino que desplaza sus tropas de peones de ajedrez a cercanías con Cúcuta. Y, quién creyera, el único argumento que Chávez tiene a mano sólo podría ser citar la doctrina Bush de "guerra preventiva"; algo más que una ironía para los diccionarios de la vida.

Azaroso azar inventarse una guerra en mal tiempo y mal lugar.

viernes, octubre 09, 2009

(Obama y el Premio Nobel)

Qué lindo color negro tiene hoy la blanca paloma de la paz


Hay hombres y mujeres que pierden su nombre y ganan otro en el camino. Se convierte en reflector y llave, a la vez son faro y abren puertas, son los Premios Nobel. Esas dos palabras se convierten en pronombre de prohombres y van por el mundo como una nueva nobleza que ha teñido de azul su sangre con el mérito de su obra. Es su pasado - y tantas veces el difícil camino que han pasado- lo que los hace merecedores del futuro que se conquista cuando a un salón entra un Premio Nobel caminando con cara de ciudadano.

Pues hoy ha dinamitado (como aquella otra invención de Alfred Nobel) la noticia del Premio Nobel de Paz para Obama. Yo, como la mayoria del mundo afuera de Estados Unidos, voté espiritualmente por él (si una cosa así pudiera existir) y claro que tengo simpatías hacia quien puede encarnar Diferencia y Esperanza pero en este momento no entiendo al jurado que lo confiere como apuesta por lo que no ha sucedido y no por la vida consagrada y con resultados en tal encomieda. Esto sucede justo en el momento en que el gobierno norteamericano se alista a robustecer el pie de fuerza en Afganistán, Irak ve lejos en los calendarios la retirada y la despedida del pelotón US Army y Cuba sabe que todo está por pasar pero todavía no. Igual están en camino los que dormirán mañana en alguna de siete bases militares de acento inglés en suelo bajo cielo colombiano...

Hoy hablamos del Nobel Prize, mañana sabremos del Nobel Price... Barak Obama apenas comienza la ruta de los cambios que lleva en la cabeza y que palpitan en su corazón, pero creo que le han otorgado el Premio Nobel de la Paz sólo por ir a a trabajar a la oficina.

lunes, agosto 31, 2009

(reality show)

PRUEBAS DE VIDA

El video. La lágrima. Las palabras cautivas. La selva detrás de un plástico azul. O verde. O un cuerpo de cuerdas como red trenzada de angustias. Los hombres de rostro pálido por paludismos y sequías de hambre recitan el mensaje a sus familias mirando a una cámara en frente que les apunta de la misma manera que el fusil de quien les graba el testimonio que nombran como prueba de vida pero que no es más que una constancia de que existen los fantasmas, porque se les ve como muertos respirando desde ese lugar oscuro que llaman secuestro. Los uniformes. Los saludos a los hijos que escucharon crecer por radio. Los encargos a las esposas, a los primos, a los padres, a las hermanas. Las gracias a los vecinos. La tristeza posible. Los abrazos rotos. Uno a uno nueve seres humanos desfilan con su sombra de ausencia a consignar que le temen más al olvido que a la misma selva. Policías. Militares. Once años algunos. Nueve años otros. Nadie les devolverá ese tiempo. Y no estarán más cerca por mucho que repitan una y otra vez los mensajes personales por tevé. Mensajes que me hacen cambiar de canal. Y que los veo tan íntimos que no comparto el morbo de pasarlos por cadena nacional. Trapitos limpios para colgar en casa y no via satélite para atrapar con rating el placer de los voyeuristas del dolor. El video. La lágrima. Las palabras cautivas. Voces entrecortadas. La selva detrás de un plástico azul. O verde. O un cuerpo de cuerdas como red trenzada de angustias...

Hoy los rostros del rapto volvieron a hablar: General Luis Herlindo Mendieta, Capitán Enrique Murillo Sánchez, Coronel William Donato, Sargento Arbey Delgado, Coronel Edgar Yesid Duarte, Mayor Elkin Hernández , Sargento Luis Alberto Erazo, Intendente Álvaro Moreno ,Cabo de Ejército Libio José Martínez. Que me alegra que se alegren sus familias pero hoy no quiero ver su dolor en directo a full color. Intimidad rima con dignidad, también con privacidad.

Por hoy prefiero eso, nada más.



martes, agosto 11, 2009

(Paz sin Fronteras en Cuba)

La canción de Juan

¿Hace cuánto tiempo la palabra Cuba no estaba en los diarios afuera de la misma Cuba y Miami? Sólo por eso, por la mirada que vuelve para bien sobre todos los males es que un concierto asi vale la pena. Qué vengan ahora toda la discusiones que luego llegarán las canciones y con ellas más ojos sobre una isla que tendrá una oportunidad para decir lo que todos los días le han mandado callar. “Paz” no es el sonido contrario al estruendo del estallido de un cañón. Crash like a bomb. Y decir “Sin Fronteras” en un lugar donde se quedó a vivir un abismo es proponer un puente. No será sólo la música de Juanes, con él irán varios de los que desde este lado de la libertad tampoco se pueden ver con sólo querer (¿saben lo que cuesta un boleto para un concierto?) Claro que la Plaza de la Revolución no es un lugar cualquiera y ése concierto no será uno cualquiera en las fechas estampadas de una camiseta de gira. No es cuestión de gustos musicales. Claro que es un gesto político y a la vez una evidencia: el futuro ya empezó. No es algo que vendrá después.

Habrá que recordar que somos el continente del olvido. Por eso mismo la memoria de Cuba importa.

Ya veremos lo que Juanes diga entre canción y canción.
Pero primero hará lo que sabe: cantar
y el mundo escuchará ese coro

Ese día la Plaza estará llena

lunes, julio 20, 2009

(20 de julio)

Hoy es el día en que conmemoramos (¿celebramos?) la independencia en Colombia. Día patrio, fiesta nacional, que nos recuerda que siendo tan distintos algo nos hace iguales. Y así de pronto recuerdo que de pequeños cantábamos con verdadero entusiasmo esa parte de nuestro himno que dice "pero el bien germina ya" y hoy todavía buscamos esa cosecha. Por ahora, mientras veo a Aterciopelados por tv, pienso que esta canción es buen retrato de los días que vivimos.



DIA PARANORMAL
(Aterciopelados)


Hoy se doblan cucharas, se derrite el glaciar y
se arreglan las leyes para politiquear,
se despierta el casquete polar,
abrimos hoyos al ozono espacial,
al Edén lo convierten en paraíso fiscal,
y se siembra la tierra con mina personal,
y el último bosque tropical,
lo compró la multinacional

Hoy que día es, día paranormal, así es hoy,
ojalá que acabe, hoy que día es,
día paranormal, hey hey ho, quiera Dios que acabe

Hoy se extingue el chigüiro, en completa impunidad
y medimos el tiempo fuera del ciclo lunar,
los canales de televisión,
nos construyen nuestra humilde opinión,
se desocupan los ríos, para el agua embotellar,
y se espantan las gentes de su
casa legal, cortinas de humo ocultan la verdad,
y la memoria nos quieren borrar

Hoy que día es, día paranormal, así es hoy,
ojalá que acabe, hoy que día es,
día paranormal, hey hey ho, quiera Dios que acabe

día paranormal, hey hey ho, quiera Dios que acabe

jueves, junio 25, 2009

(MJ 1958-2009: alguna vez dios fue negro)

Hace días no escribo nada nuevo aquí. Hoy tampoco, aunque debería. Entonces miro a enero 27 de 2007 y de allí saco este corto cuento corto que hice en aquella fecha. Ayer, hoy, lo mismo da.... porque hay hombres que son mucho más que eso: son una época.


CUANDO MICHAEL JACKSON ERA NEGRO

Tenía ganas de hacer gol. Era domingo y quería volver a casa con una historia para contar. Un cuento donde yo sería el héroe que acababa de salvar el mundo con el poder de una zurda imparable, la tribuna cantaría por mí como los ángeles repitiendo en coro el verdadero nombre de dios. Pero siempre entrábamos a la cancha con el marcador en contra, así fuera apenas el primer minuto. Debí desear ser boxeador: me va mejor golpeando a mi sombra pero esa, por entonces, no era una opción. Los domingos tienen el aire de los días que no deberían terminar. Aunque han pasado años prefiero la mañana del domingo a la noche del viernes aunque no traiga los besos que fácilmente te dan. Salía a la cancha con la firme intención de ser Kempes o Tarantini, que mis jugadas fueran el orgullo que hace que tus padres olviden que al principio de la historia no sabían qué hacer con la noticia de estar embarazados de ti. Necesitaba un gol, entonces miré cerca del arco y allí estaba: era tan bella que dolía mirarla como dicen por ahí, y antes que Fito Páez sospechara la frase escribí en mi cabeza: Yo no buscaba a nadie y te vi.

Algo estaba cambiando definitivamente y era un punto sin retorno, nunca volvería a ser el de antes. Ahora el mundo que anteriormente estaba dividido entre niños y adultos comenzaba a tener variaciones en mi conciencia… ahora existían las niñas y las mujeres. Y por supuesto no estoy hablando de mi madre y mi hermana. Esto fue una revelación y puedo jurar que la tierra empezó a girar más despacio ese domingo, al menos para mí.

Michael Jackson era negro. No sé si algunos de ustedes nacidos-después-de-cierta-fecha lo sepan, no sé si algunos de ustedes nacidos-después-de-cierta-fecha sepan quién es Michael Jackson. No te hablo de un pedófilo desnarigado que viste en E! Entertainment Television. El era un artista fundamental que influenció a todos y a los demás también; el hijo legítimo de James Brown y Stevie Wonder… además nos dio We Are The World y muchos le creímos aunque los gobiernos se rieran de nuestra genuina ingenuidad.

El caso es que mientras Michael Jackson era negro, brillaba en el firmamento pop como la más grande estrella, yo estaba en la tierra notando que algunas mujeres son fugaces y eternas como los cometas: pasan por tu vida con esa luz inolvidable que no dejas de mirar para dejarte luego en el cielo más oscuro esperando a que vuelvan. Yo jugaba fútbol, que era un asunto de hombres, necesitaba un gol para contar una bonita historia y cerca de la portería -ya lo dije- estaba Ella como tiro libre al corazón y ya no recuerdo el marcador.

Desde ese día pedí ser arquero pero si hubiera sido necesario incluso habría sido árbitro. Michael Jackson pidió ser blanco y creo que ahí todo se jodió. Al domingo siguiente me sudaban tanto las manos que cada balón me resbaló y no escuché mi nombre... sólo el grito de otro que nunca seré yo con el eco del gol. Y ella, como el cometa que nunca vi dos veces, ella por supuesto no volvió.

domingo, mayo 31, 2009

(5to Congreso Internacional para víctimas del terrorismo, en Medellín)

dos días a bordo de la palabra Víctima

Las víctimas estaban reunidas también para llorar al escuchar su propia historia repetida en otros nombres con otras voces y el mismo dolor. Las mujeres de aquí dicen lo que no cuenta nadie más porque el silencio se quedó a vivir entre los muertos. En sus ojos encuentras la misma mirada que guarda a la vez tristeza y valor. Las cámaras buscando la sonrisa de los príncipes de España mientras las lágrimas empañaban algo más que el corazón. Amenazados, heridos, sobrevivientes, traumados, exsecuestrados, desplazados, rotulados, parias todos del nuevo siglo aquí se han encontrado bajo la bandera de los sin bandera y muchos con la duda como certeza.

Aquí se encontraron los invisibles para ser vistos, los que están por doquier, llegaron de la Ruanda de hoy y del Chile del pasado, llegaron de tantos lugares en los que pretenden un mejor mañana, salidos de adentro de todo calendario que empieza en 11 de un mal mes y de geografías que sólo están en el mapa de las malas noticias.

Esta es la casa de las heridas abiertas.

Su cicatriz se llama memoria.